Este martes 27 de julio los representantes de UDAP, UDA y AMET se reunieron con representantes del Gobierno Provincial en cumplimiento de acta paritaria que establecía una revisión de los aumentos salariales acordados para el 2021 en la primera quincena de julio.
Recordamos que la recomposición acordada en marzo, lograda por la movilización que realizamos los docentes en las calles, fijó un incremento del 50% de aumento al sueldo básico, del cual un 20% correspondía a lo perdido en 2020 y un 30% previsto para el 2021 conforme apreciación probable de inflación. De ese 30% para el 2021 solo se ha recibido un 10% con el sueldo de marzo y un 7% con el de mayo, es decir un 17%. Con el aumento del 6% en el sueldo de julio a cobrar en agosto se llegará a un 23%. En tanto la inflación del primer semestre (enero a junio) alcanzó un 25,3%. Esto demuestra que seguimos perdiendo frente a la inflación en contraposición a lo que dijo el Gobierno Nacional de que los salarios no iban a perder frente a la inflación.
En tal reunión los gremios solicitaron el adelanto del aumento pactado para octubre a agosto y el paso de la suma que figura en el recibo de sueldo como E95 al sueldo básico. Supongamos que en el mejor de los casos se acepte lo propuesto, ¿Cómo quedaríamos respecto a la inflación? Seguiríamos perdiendo ya que para julio y agosto la inflación no será menor al 6% superando el 31%.
Por otra parte es una incógnita cómo se incorporaría el E95 (si aceptara el gobierno hacerlo) al sueldo básico, ya que este se conforma multiplicando el valor índice (igual para todos los docentes) por los puntos asignados al cargo que se ostenta (fijados por el Decreto 155 Escalafón Docente).
En principio el E95 es una suma fija que se pagaba en ticket canasta en la década del 90 y en el año 2009 se incorporó al recibo de sueldo haciéndola remunerativa. Tiene la particularidad de ser variable y en la mayoría de los casos inversamente proporcional al monto salarial. Es decir quienes por su escalafón cobra más menos tienen de esta suma fija. Así para el cargo testigo, maestro de grado esta suma es de $256,14 lo que hace que represente un 1,3% del sueldo básico aproximadamente. Es decir que incluso con esta incorporación en el mejor de los casos se alcanzaría un aumento del 31,3%.
El problema es que con este aumento se llegaría a febrero del 2022, en lo que evidentemente perderíamos frente a la inflación. Por este motivo sostenemos que esta propuesta es insuficiente y genera pérdida de poder adquisitivo al salario. Lo más adecuado sería además de lo solicitado implementar a partir del mes de agosto una cláusula gatillo que accione con los salarios de cada mes desde septiembre hasta la paritaria 2022. De esta forma al menos los salarios empatarían con la inflación y se eliminaría la incertidumbre respecto a la depreciación que el alza de precios genera en los salarios.
