El lunes 27 dos de los tres gremios docentes que participan de la paritaria
acordaron una suba en el valor índice para todo el año 2023 de 71,1% en cuotas.
Un 41, 1% de aumento en marzo, a lo cuál hay que descontarle un 5,1% de enero y
un 6% de febrero, por lo cual el incremento real sería un 30% en
relación al mes de diciembre/2022. El próximo incremento sería en septiembre
10% y un 20% en noviembre. El Gobierno lo publicitó como el mejor acuerdo de
todo el país. Entonces ¿por qué los docentes sanjuaninos lo rechazan?
Primero porque el acuerdo que se firmó carece de legitimidad para
los docentes ya que se consideran no representados por los gremios que
participan en paritarias. Este es un problema que se viene arrastrando de
hace tiempo y al cuál hay que darle una alternativa de solución. Si bien la ley
de Convenciones Colectivas de Trabajo (paritarias) establece que acceden a la
misma los gremios que tienen personería gremial, la misma se realizó para un
contexto con gremios representativos y legitimados. Los gremios UDAP, UDA y
AMET no alcanzan a representar el 20% de los docentes activos. Si a ello
se suma la falta de legitimidad de origen de los mandatos de sus conducciones (carencia
de elecciones con listas por las minorías) y falta de legitimidad de ejercicio
por no bajar sus acuerdos a consulta en las bases mediante mandatos escolares;
se verifica una total carencia de representatividad en los dirigentes
gremiales. Ante esta realidad algunas agrupaciones de docente ya iniciaron
trámites en el Ministerio de Trabajo de la Nación solicitando su inscripción
gremial, las que sufren un inexplicable retraso generado por la burocracia
sindical que influye en los funcionarios de este organismo. Por otra parte,
pese a las diferentes presentaciones, el Gobierno no toma en cuenta las propuestas
que hacen los docentes autoconvocados. Si una legislación que está creada
para la solución pacífica de conflictos no cumple su objetivo, lo mas propio es
modificarla para adaptarla a las nuevas realidades; lo más lógico sería incorporar
a modo de veedores con voz a quienes puedan representar ese universo de
docentes no afiliados a gremios paritarios.
Segundo porque la recomposición otorgada es insuficiente y en largas
cuotas. La particularidad de conformación del salario docente con múltiples
ítems; algunos remunerativos y bonificables, otros solo remunerativos, otros
que se cobran solo por cargo (A56), otros en negro (FONID y G33); hace que los
porcentajes de aumento de bolsillo sean menores que el aumento al valor índice.
Además, se insistió que el aumento se hiciera en una sola cuota. Si tenemos en
cuenta el total ofrecido (71,1%), se otorga menos de la mitad en marzo (30%) y
con ese incremento se debe subsistir a septiembre. Los niveles de inflación
pronosticados para marzo ya hablan de que se volverá a los dos dígitos, lo que
fundamenta largamente el pedido de los docentes de un aumento fuerte ya.
Una de las dificultades que hace que, un aumento aparentemente aceptable,
no conforme es el bajo nivel de los salarios docentes en San Juan. Según
el informe indicativo del salario docente emitido por el Ministerio de
Educación de la Nación el salario bruto por todo concepto para el maestro de
grado con 10 años de antigüedad en San Juan alcanza un valor de $117.663, lo
que en el ranking de las provincias lo ubica en el lugar 18°, bastante
menos que el promedio de las jurisdicciones que se encuentra en $139.084. Tal
indicador refleja que la inversión educativa en salarios docentes por parte
del Gobierno Provincial carece de prioridad.
Las consecuencias de este conflicto es la pérdida de tres días de clase
desde su inicio el 01 de marzo con una adhesión a esta medida superior al 90% de
los docentes. La intransigencia y falta de canales de diálogo exhibida por
el Gobierno aumenta la confrontación y profundiza las medidas. Para colmo
se pretende instalar que la situación está teñida de intereses partidarios. La
comunidad conoce y apoya la autenticidad del reclamo. En las diversas
actividades participan gran cantidad de docentes de múltiples agrupaciones,
afiliados a gremios, independientes, con o sin filiación partidaria pero todos
subordinados a obtener el objetivo de que no haya profesionales de la educación
por debajo de la línea de pobreza. ¿Está tan lejana esta petición? Si
tenemos en cuenta que el piso garantizado para marzo es de $137.991 y lo que se
pide es alcanzar los $163.538 de la CBT para familia tipo, la diferencia no
sería tanta. Lo que si este piso se debería mantener en el tiempo conforme
aumenta la misma para no perder frente a la inflación. Sin embargo, la
soberbia e incapacidad del Ejecutivo parece no querer ofrecer una solución
lo que si empieza a desgastar la gestión gubernamental.
Hacemos un llamado a las autoridades para destrabar este conflicto que
perjudica a toda la comunidad educativa. Solo se pide abrir instancias de
diálogo con interlocutores válidos a fin de fijar un sueldo digno para los
docentes. Así como hubo inversiones prioritarias para otras actividades,
hoy la Educación necesita ser priorizada. Recordemos que el año pasado el
aumento otorgado a los docentes no puso en peligro el equilibrio fiscal y se
culminó el año con superávit fiscal; así también es posible realizar un esfuerzo
el presente año. Los recursos extra que se destinarán al sector docente no irán
a cuentas off shore, ni compra de dólares, ni viajes al exterior; irá a pago de
deudas, consumo en el comercio local y hasta pago de impuestos lo que redundará
en una mayor recaudación.
Los docentes estamos dispuestos al dialogo seguros
de que hay alternativas viables para destrabar el conflicto. Pero el momento de solucionarlo es ahora
pues a medida que pasa el tiempo las tensiones y pérdidas aumentan. Apelamos
también a nuestros colegas docentes que establecen las metodologías de reclamo
a mantener canales abierto y permitir la participación de todos los sectores
haciendo factible la solución del conflicto. La única lucha que se pierde es
la que se abandona. En este sentido la defensa de los derechos docentes es escalón
por escalón, superando los mismos con convicción y conocimiento. La
participación de todos es imprescindible debiendo cualquier decisión no
solo ser avalada en asamblea sino mediante mandato en todas las escuelas.
Todos tenemos derecho a opinar, como así también el deber de apoyar el
reclamo, pues todos nos veremos beneficiados DOCENTES UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS.