Transitamos hoy el último día del 2020. Un año que muchos
querrían olvidar, pero que nosotros creemos que principalmente nos debe servir
de aprendizaje.
Si nos remitimos a sus comienzos parecía un año promisorio.
Con Unidad Docente veníamos de ratificar nuestra representatividad en la
docencia ganando las elecciones de Junta de Clasificación Docente en Ramas
Primaria y Media y Superior. Habíamos superado en cantidad de votos a los tres
gremios que se sientan en paritarias. Como no podían derrotarnos desde afuera
infiltraron algunos personajes que buscaron dividirnos y cambiar nuestro rumbo
creando una asociación civil cercana al oficialismo. La mayoría decidimos
mantener el rumbo siendo independientes y críticos del poder de turno y buscando
crear un nuevo gremio docente. Si pudieron arrebatarnos el nombre pero nunca
los principios, por lo que hoy somos Si… Docentes Unidos.
Desde el Gobierno Nacional se prometía la recuperación
salarial y priorizar la educación como promotora del desarrollo. En la paritaria
nacional y provincial quedaron desmentidos tales propósitos. Los dirigentes
gremiales demostraron que los lazos partidarios son más fuertes que la lealtad
a sus representados.
En marzo comenzó el aislamiento por la pandemia. La clase dirigente
fue incapaz de apreciar su incidencia y duración. No solo se afectó gravemente
el aparato económico y productivo sino que los beneficios sanitarios tampoco
fueron evidentes.
En este contexto se hicieron cargo los nuevos miembros de
Junta de Clasificación que, sin la necesaria transición y con gran carencia de
medios, fueron capaces de mantener las funciones de estos organismos en
pandemia respetando la carrera docente, asegurando transparencia y
posibilitando la mayor accesibilidad en el aislamiento.
Desde la cartera educativa no pudieron montar un sistema educativo a
distancia eficiente, normalizar las condiciones laborales emergentes y garantizar que el
servicio llegue a todos. Se generó una importante desigualdad y baja calidad en
el proceso de aprendizaje que persistirá mucho tiempo en el sistema. Los
docentes se pusieron al hombro el sistema educativo frente al fracaso de las
plataformas ministeriales sin recibir herramientas ni conectividad de parte de
su empleador. Las condiciones laborales se modificaron borrando las cargas
horarias y ámbitos de trabajos. Recurrentes y cambiantes normativas generaron
malestar y confusión. La declaración de la promoción automática generó
desinterés y que muchos alumnos abandonaran el esfuerzo por conectarse con el
conocimiento.
Luego de un mediático y fracasado intento de vuelta a clases
en algunos departamentos, advertimos las malas condiciones edilicias, la
inaplicable implementación de ciertos protocolos y la desconfianza de los
padres para enviar los alumnos a la escuela.
El bolsillo del docente, ya abúlico por los magros salarios,
sufrió la anulación de los aumentos pactados. La presión por medio de redes
sociales y reclamos virtuales hizo que para el Día del Maestro se anunciara la
restitución de tales recomposiciones. Se comenzaron a planificar algunas
marchas pero la incapacidad para armar una propuesta unificadora, los intereses
políticos de ciertos personajes y la carencia de una metodología que asegurara
el impedimento de contagio ayudaron al fracaso de las mismas.
Inoportunas declaraciones trataron de hacer creer que la
labor docente no es esencial. Los resultados demostraron que hay que priorizar
el rol del docente como imprescindible para el sistema educativo y
jerarquizarlo no solo en los discursos sino principalmente en los hechos. Esta
sigue siendo la gran deuda del poder político hacia el sector.
Desde Docentes Unidos tratamos de acompañar a todos los
docentes de la provincia brindando información, escuchando sus opiniones,
promoviendo el debate y defendiendo los derechos docentes en lo que está a
nuestro alcance. Nuestro Facebook oficial, blog y grupos de whatsapp así lo
demuestran. Agradecemos a quienes nos apoyan y alientan, también a quienes nos
critican porque nos ayudan a mejorar nuestros argumentos. Repudiamos a quienes
nos ignoran o descalifican entendiendo que los problemas que se tapan carecen
de solución.
Mantenemos nuestro propósito de constituir un nuevo gremio
que permita una amplia representación del sector docente. El cierre de mesa de
entradas del Ministerio de Trabajo de la Nación con la imposibilidad de
realizar una presentación virtual de documentación para creación de una
organización sindical nos ha limitado este año. Pero seguiremos intentando
poder realizar tal trámite.
Finalmente no podemos terminar este balance sin manifestar y
reconocer la labor del docente. Entendemos que la mayoría de la sociedad así lo
siente pese a ciertas tendencias mediáticas que cuestionan, muchos desde el
desconocimiento, su función y compromiso con el sistema educativo. Lucharemos
porque dicho reconocimiento se traduzca en mejores condiciones de labor y una
jerarquización de nuestro rol. Mantenemos nuestro compromiso en este sentido
para el 2021. ¡FELIZ AÑO NUEVO! QUE NUESTRO APRENDIZAJE NO SEA EN VANO.
Oscar Valdemoros
Srio. Gral. Sindicato
Docentes Unidos
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