“La verdad es de este mundo; se
produce en él gracias a múltiples coacciones. Y detenta en él efectos regulados
de poder. Cada sociedad tiene su régimen de verdad, su ‘política general’ de la
verdad: es decir, los tipos de discurso que acoge y hace funcionar como
verdaderos o falsos, el modo como se sancionan unos y otros; las técnicas y los
procedimientos que están valorizados para la obtención de la verdad; el
estatuto de quienes están a cargo de decir lo que funciona como verdadero”
MICHAEL FOUCAULT
La muerte del fiscal Alberto Nisman ha conmocionado al
pueblo argentino y ha originado múltiples sensaciones: Indignación, dudas, angustia,
impunidad, bronca, impotencia, y también miedo.
La gravedad de las denuncias formuladas por Nisman se relaciona con el motivo
de su muerte, independientemente de la causa que la produjo. Lo real es que,
pese a la reconstrucción de la causa que se pueda hacer, vamos a vernos
privados de “su” verdad. Este hecho
nos privó como sociedad de la mirada que él realizaba de las pruebas a las que
había accedido y que constituía “su
verdad” respecto de los hechos acontecidos en el caso AMIA. Después de este
hecho violento de eliminación, ¿cuántos se animarán a plantear su verdad?
Sin dejar de reconocer las distancias, pero sin desviarnos
del asunto principal de la nota, que es descubrir
o poner a luz la verdad en nuestra sociedad o ámbito que nos contiene (o no);
no podemos evitar hacer un paralelismo entre este hecho y la expulsión de nueve
afiliados de UDAP que se produjo recientemente y provocó sentimientos similares en nosotros, nuestras familias, amigos y
colegas.
Siguiendo la perspectiva de Foucault, que afirmaba que “el
poder es la capacidad que tiene un determinado sujeto de imponer su verdad,
como la verdad para el otro. El poder crea la verdad, lo que existe es la
verdad que el poder puede repetir hasta que un sujeto lo cree como su verdad.
Tiene el poder de imponerla y sofocar otras verdades posibles. Utiliza todo lo
que pueda encontrar para penetrar en la conciencia de los sujetos y sujetarlos”.
Así mediante notas de prensa, solicitadas y manejo de la estructura
institucional del gremio se pretendió
imponer una verdad, y cuando alguien cuestionaba esa verdad se intentó eliminar la misma
Pero ¿cuál es esa verdad planteada por Unidad Docente? Las
primeras expresiones que molestaron a la dirigencia era la divergencia en
cuanto a la forma de realizar la
negociación salarial. Se objetaba la falta de argumentos con que se
concurría a la paritaria salarial debiendo partir de un piso muy bajo acotando
las posibilidades de aumento y quedando
presos del piso nacional. Además Unidad Docente se encargó de publicar en su página de Facebook los resultados de los mandatos que se
emitían en varias escuelas transparentando tal mecánica. Varias veces quedaron
dudas de los recuentos que se hacían de los mismos y algunos delegados pidieron
que tales mandatos se mostraran en plenario sin lograr respuesta de la
conducción (adjuntamos imagen de nota que acredita tal pedido). Recordemos que por la
presión de esta práctica el último acuerdo salarial de marzo de 2014 se realizó
sin tener en cuenta los mandatos.
Otro mecanismo que Unidad Docente cuestionó, publicitó y
rechazó fueron los balances de la
institución gremial. Efectivamente se cuestionó el abultado déficit en que iba incurriendo la
institución y la falta de información con que se presentaba el informe que carecía datos esenciales como el número de
afiliados que debía ser consignado por mandato estatutario. Sin embargo
siempre se contestó con amenazas o evasivas (adjuntamos página donde informamos
de balance 2012 y Nota solicitando informe de afiliados y su respuesta por
parte de la Secretaria General)
También se comenzó a informar sobre el desarrollo de los plenarios y cómo votaban los delegados escolares y
sus posiciones.
Finalmente se realizaron cuestionamientos a la Comisión de Poderes quienes quitaron
tarjetas a delegados escolares de Unidad Docente por no ser afiliados
cotizantes en establecimientos en los cuales eran delegados y, en
contraposición, como no ocurría el mismo control con otros delegados que tenían
algunos privilegios. Recordamos que es esta comisión la encargada de contabilizar mandatos cuando se
consulta sobre incremento salarial y de acreditar
los delegados escolares que participan de los plenarios. Plenarios tan
importantes como definir un aumento, aprobar un balance, elegir la Junta
Electoral o expulsar afiliados. Tal comisión es elegida por el Secretariado
Ejecutivo y no tiene ninguna participación de la minoría.
Así como Maristella
Svampa afirma (Nota Nisman, democracia y concentración de poder) que la muerte de Nisman está vinculada a esta
estrategia de construcción de poder absoluto; indudablemente la expulsión de estos delegados está
vinculada con la posibilidad de mantener el poder gremial ante el inminente
acto eleccionario para inicios de este 2015. Así como esta fatalidad puede ser
una oportunidad para buscar mecanismos
más democráticos en la república, también la expulsión puede ser un punto de inflexión que permita
darnos cuenta de la necesidad de un cambio en la estructura gremial que entre
otras cosas permita dar más transparencia y representación.
El tiempo y el protagonismo
que pongamos los docentes y ciudadanos en construir
un destino común resolverán estas situaciones y dará el veredicto de si
somos capaces de generar un verdadero sistema democrático que no se agote en la
simple emisión del voto.
UNIDAD DOCENTE ES EL CAMBIO QUE TODOS
NECESITAMOS



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