Ayer la Lucha Docente tuvo una jornada intensa que puede marcar el final de una importante batalla. Todo depende de cómo se vea el vaso, si medio lleno o medio vacío.
Los que miran el vaso con optimismo apuntan como saldo más favorable el hecho de que el gobierno se vio obligado a sentarse a negociar con representantes de autoconvocados exclusivamente para generar una posible solución. Tal actitud ratifica de forma evidente y palpable la carencia de representatividad de los gremios paritarios. Por otra parte el porcentaje del 20% que se otorgaba en sueldos de noviembre se adelantó la mitad a abril y la otra mitad a julio.
Por el otro lado quienes ven el vaso medio vacío aducen que el monto es todavía insuficiente quedando el salario docente del cargo testigo lejos de la CBT. El básico para el cargo testigo quedaría: $66.886 en marzo; $71.629 en abril; y $76.373 en julio. Con esto valores, y sin considerar el G33 que el Gobierno pone para aquel docente que no alcanza el piso provincial garantizado en un solo cargo, el salario de bolsillo (incluyendo FONID) que cobrará el maestro de grado sin antigüedad y radio 1 (Cargo testigo) será: $106.702 en marzo; $111.982 en abril; y $117.261 en julio. En tanto que si se considera el piso salarial garantizado en marzo debería cobrar $137.991 y desde julio $156.781. Tampoco se solucionó el tema de sumas que se pagan en un solo cargo como A56 y G33. También quedaron el tintero temas de condiciones laborales, obra social, gabinetes, etc.
Se hicieron evidentes los costos de carecer de una conducción y organización que genere demandas claras y factibles. Indudablemente los voceros hicieron lo mejor que pudieron pero carecían de herramientas de negociación y fundamentaciones de peso frente a los funcionarios gubernamentales. Por otro lado las idas y venidas generadas en un estado asambleario permanente dificultan la elaboración de propuestas concretas y factibles.
Entendemos que el mejor procedimiento de análisis hubiera sido bajar la propuesta a las escuelas donde los docentes reunidos y mediante mandato escrito deberían manifestar su aceptación o rechazo a la propuesta gubernamental. Creemos que la decisión necesariamente debe involucrar a todo el universo docente, al que hace huelga y al que no, al que va a la asamblea o al que no va, al que habla por el parlante o al que no puede hacerlo; TODOS tenemos derecho a opinar.
Hoy se deberá definir cómo seguimos. Indudablemente la decisión seguramente dejará dudas en la mayoría. Tanto docentes como Gobierno acusan el desgaste del conflicto. El secreto estará en el aguante y el mantenimiento de la Unidad, porque en ambos lados ya aparecen las fisuras. Otro elemento importante es el humor social y apoyo de la opinión pública (no la publicada que puede ser inducida).
Finalmente, en la guerra se vence ganando múltiples pequeñas batallas. La única Lucha que se pierde es la que se abandona. DOCENTES UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS.


No soy docente pero apoyo la lucha que están librando. Es admirable, teniendo en cuenta que se enfrentan al gobierno provincial, a medios adictos y a sindicatos corruptos. Frente a eso, es difícil sostener por mucho tiempo cualquier lucha y lo que hicieron es admirable. Tal vez desde el lunes el movimiento empezó a trastabillar y esta pulseada la gane relativamente el gobierno. Pero ojo, estas cosas no quedan sin consecuencias. Aunque de momento no sean tan visibles, van generando fisuras en las estructuras actuales, y golpe tras golpe algún resultado contundente pueden producir.
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